Aprobación

“No puede el hombre sentirse a gusto sin su propia aprobación.” – Mark Twain

Como miembros de la sociedad estamos constantemente bajo la lupa de los demás, esa lupa que a veces aprueba y otras reprueba. Todos buscamos constantemente la aprobación de los demás. Sin ir más lejos en nuestro trabajo cuando esperamos que colegas, jefes, clientes o amigos nos den una sonrisa de satisfacción por nuestras tareas. Los amigos que aplauden nuestros aciertos, o la pareja que apoya y festeja como propios nuestros éxitos.

Esa aprobación, buscada conscientemente o no, parece ser el premio al camino recorrido o a la suerte que nos acompañó en el momento justo. Sin embargo, la aprobación no se puede convertir en el fin único y obligarnos a actuar en función de ella.

La aprobación es el premio, nunca el motivo.

21 comentarios:

Lol-it! dijo...

Como que vamos por la vida rindiendo exámenes, no?
Lo que es peor, es que muchas veces, 8 personas pueden decirnos sobre algo "Che, que bueno!" y una sola decir "Mmm, que horror!", y eso solo bastará para "entristecernos" un poquito. Nos olvidamos de los 8 que bueno, o lo que es peor, nos olvidamos de que eso que hicimos fue por gusto y motivación propia, y focalizamos en que a una persona le pareció un horror.
Conducta a modificar, sin dudas. Hacer las cosas por convicción y no por la opinión ajena, sin dudas, sería la mejor opción.

Besotones, Lady!

Petardo Contreras dijo...

Me dejaste pensando, muy interesante, aprobaste.
La búsqueda de aprobación también puede ser un reflejo de la inseguridad propia del ser y también se da muchas veces que los locos son los mas cuerdos con la razón aun que nadie los apruebe.
Creo que no estar esperando esa aprobación es evolución pura y de personas con personalidad.
Buena semana!

Mauricio Milano dijo...

No podría estar más de acuerdo!!
Aplausos

Madie dijo...

Es cierto, hay gente que lamentablemente es adicta a la aprobación de los demás, que nada es un triunfo si no pasa primero por ese filtro. Es una lástima, porque no disfrutan del todo de sus triunfos...

Marga dijo...

Es cierto, al menos para mí, yo busco la aprobación y a veces sin fijarme en lo que tengo que hacer para conseguirla.

Besos.

Any dijo...

Si, el problema es que se hace inconscientemente por lo general. Si uno lo razonara seguramente importaría bastante menos la aprobación o no del otro.
un beso

Anónimo dijo...

Sí Lady, qué cosa con esa necesidad de estar siempre bajo la lupa de terceros para sentirnos valorizados.
El tema es que, las opiniones de los demás pueden no coincidir con las nuestras, y ahí entramos en cortocircuito.
Siempre he sido bastante personal en mi vida y decisiones, sin medir demasiado al entorno. Y ahora aún más.

Besos para vos.

Lady Baires

Emiliana dijo...

Totalmente. A mi no me paso, tengo un caracter bastante marcado como para depender de la aprobación de otros; pero si vi muchas veces a personas muy preocupadas por temas así.
Es una pena, porque así no disfruta de su propio desempeño.
Besos

Lady dijo...

Loli: Esa es la idea, vivir por convicción, disfrutar de los éxitos pero no en función de la opción ajena.

Petardo: A los locos nadie los aprueba, pero en definitiva, son los que sueñan y hacen girar el mundo. Estoy de acuerdo contigo.

Mauricio: Gracias :)

Madie: Qué contradicción!

Marga: A cualquier precio?

Any: Muchas veces es la propia sociedad la que inconscientemente nos lleva a ser así, no?

Lady Baires: Coincido contigo, cuando el entorno rechaza nuestra opinión, empiezan los problemas. El tema es disfrutar de la aceptación, no vivir en función de ella.

Emi: O más que un disfrute, termina siendo un alivio.

Besos

Mery dijo...

Hoy a la mañana mientras me arreglaba para salir (también en búsqueda de aprobación...) escuchaba la publicidad de "Para vestir santos" y recuerdo (estaba bastante dormida al oirlo, así que puede haber distorsiones) que decía algo parecido a esto: cuando estamos bien, no nos interesa lo que opinen los demás -probablemente porque asumimos directamente que nos aprobaron- y la mirada de ellos no nos pesa.

Por el contrario, cuando nos sentimos mal, buscamos su aprobación y esa mirada nos duele y nos hace sentir peor.

Creo que hay que intentar hacer lo que uno desea y siente, de modo tal que la mirada ajena nos sea indiferente. Tan solo porque para nosotros es tan válido, que el resto se vuelve "de palo" como reza el viejo dicho...

Besotes!!!!

La solitaria dijo...

Es difícil vivir sin buscar la aprobación del otro... juro que lo más profundo de mi ser sabe que no se debe vivir así. Ahora, de ahí a ponerlo en práctica hay un gran paso.

Lady dijo...

Mery Flower: Lo que escuchaste es muy cierto (al menos para mí). El tema es vivir en función de nuestras decisiones, no en función de lo que los demás quieran (nadie vive por nosotros, no?).

Soli: Ponerlo en práctica es lo que te hace disfrutar más tus logros, y no buscar satisfacer siempre a los demás, olvidando que, en definitiva, uno vive una vez y sin ensayo... así que hay que buscar la forma de hacelo lo mejor posible.

Besos

El Varón de Bairesburgh dijo...

Muy cierto. Hemos escrito sobre el mismo tema en el último post. Vamos por la frecuencia de la imagen y la aprobación. Un debate necesario.
Saludos!

M. Albertina dijo...

Creo que, a todos, cuando hacemos algo meritorio sea en la vida cotidiana o en la profesión, debemos reconocérselos (y, claro, reconocérnoslo también a nosotros mismos). Me gustó mucho el post!!.

Lady dijo...

Varón: En estos días paso por tu blog a nutrirme de relatos para gente apurada ;)

Maria Albertina: Exacto, como un premio a tanto esfuerzo.

Besos

Anónimo dijo...

wau..muy bueno...usted sabe elegir temas...

Lady dijo...

Luis: Pero no escribo tan lindo como vos. Gracias por comentar :)

Besos

Lolita y El Profesor dijo...

Lady:
A tal punto buscamos aprobación que la primera y más importante, es la de quienes nos dieron la vida.
Por eso existen la anorexia y la bulimia y otras enfermedades, que no son más que echarse al cuerpo el dolor que produce la desaprobación de quienes nos engendraron.

El Profesor

Lady dijo...

Profesor: Cuánta razón en tus palabras! Esa búsqueda de aprobación parental es constante, como si fuéramos eternos niños.

El problema es cuando esa necesidad de aprobación (parental o social) se vuelve autodestructiva, como bien lo ejemplificabas.

Besos

Rehén dijo...

Diez puntos!

Lady dijo...

Rehén: Gracias y bienvenida a este espacio :)

Besos

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