El error

El: ¿Cómo que no me crees que lo escribí era para vos?

Ella: No te creo, pero es problema mío

El: ¿Porque lo digo siempre? Es una de mis frases preferidas

Ella: Yo creo que vos se le dijiste a otra, yo me adelanté pensando que era para mí y quedé como una pelotuda

El: ¿Y no habrá quedado ella como una pelotuda? Digo, no

Ella: Ella no me importa

El: Estás celosa

Ella: ¿Quién habló de celos? No me gusta que usen la misma frase para todo momento y para toda persona, vos sabés como soy

El: El problema no es la frase, es que ella habló. Y yo no soy responsable de los actos de los demás

Ella: Ese no es mi problema

El: Ese es el problema, y que vos pensás que yo me río de lo que te pasa

Ella: ....

El: Vos quisiste creer que no era para vos, por celos



Y ella, se dió cuenta del error. Entendió que era para ella, y que una malparida vino a arruinarle las cosas. Pero el problema no es la malparida, la malparida habló de malparida que es (en el fondo da lástima que haga esas cosas).

El problema es que él no entiende que ella lo necesita y dentro de ese concepto está el evitar alimentar a las malparidas. Las malparidas van a seguir existiendo, de hecho, como dice un amigo, las mujeres somos las peores enemigas de las mujeres

Después de todo, él no puede protegerla. O tal vez, puede, pero no de la forma que ella lo necesita. Y ahí, es que surge el error

4 comentarios:

Pau dijo...

"evitar alimentar a las malparidas"

El dìa que te cruces con uno que lo haga, casate!! :P

Lady dijo...

Jaaaaaaaaa

Si lo encuentro te invito al casamiento!

Gracias por pasar por acá!

Lady

Pau dijo...

:) dale!

Y es un placer encontrar un blog nuevo bien escrito!!

Lady dijo...

Gracias! De a poco espero que esto vaya creciendo.

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